¿DESCUBRIMIENTO, ENCUENTRO O
INVENCIÓN DE AMÉRICA?
Mtro. José Miguel Naranjo Ramírez.
El 12 de octubre de 1942 se celebra el día de la raza, esta celebración se lleva a cabo en México por decreto desde 1928, el tema es universalmente conocido la historia clásica y podría decirse que la historia oficial nos enseña que se festeja el descubrimiento de América por Cristóbal Colón.
La palabra descubrimiento significa hallazgo, conocimiento de algo desconocido, invento, derivado de lo anterior e investigando el presente tema recomiendo acudir a dos destacados historiadores mexicanos y respetados internacionalmente, me refiero al Doctor Miguel León Portilla y Edmundo Rafael O'Gorman.
El objetivo del presente comentario no es discutir el acontecimiento, aquí el análisis consiste en que para estos autores la llegada de los españoles no es un descubrimiento, porque cuando los europeos llegaron existía toda una cultura, identidad, idiosincrasia de los pueblos recién descubiertos para los habitantes del viejo continente.
El Doctor Miguel León Portilla, el cual es un especialista del estudio de las culturas prehispánicas de México realiza una fuerte crítica a la historia que utiliza el término descubrimiento y propone la teoría del “encuentro de dos mundos”. El Doctor Portilla que ha sido galardonado con diversos Doctorados Honoris Causas por prestigiadas universidades de Francia, Estados Unidos de América, Argentina, Perú, Bolivia, México entre ellas la UNAM, manifiesta que en el siglo XV al ser Europa el centro de la civilización construyeron ideológicamente al continente americano, se crearon las grandes utopías como la de Tomás Moro, los grandes sueños para el continente recién descubierto y nos impusieron su cultura e ideología, es decir, eliminaron todo lo que teníamos, lo que ya existía.
Para Edmundo O´Gorman, en una de sus clásicas obras como es “La invención de América” manifiesta que los europeos nos crearon o inventaron como ellos nos pensaron, imaginaron y soñaron, es decir, el continente del futuro. En su libro esboza las razones y circunstancias que contribuyeron a la construcción ideológica y asimilación mental de lo que posteriormente se supo era la cuarta parte del mundo. Por eso el término de invención porque lo que se idea es lo que se inventa.
En este trabajo “el historiador filósofo” quien fue miembro de la Academia Mexicana de la Historia y recibió el Premio Nacional de Letras en 1974, realiza un estudio de todo lo que se había pensado y escrito de América. Europa vio a nuestro continente como la tierra del futuro.
Por lo antes comentado resulta importante plantearse las siguientes interrogantes: Hoy después de 500 años ¿seguiremos siendo el continente del futuro? ¿Por qué América con todas sus riquezas y potencialidades no ha trascendido en el concierto mundial? ¿Hasta cuándo seguiremos siendo un eco de Europa como lo dijo Hegel?
El planteamiento puede tener muchas respuestas e incluso surgir controversias, pero la realidad es que sólo un país de América vive a la altura de las civilizaciones europeas llamadas de primer mundo, considero que los hispanoamericanos tenemos todavía la oportunidad de construir y convertirnos en el continente ya no del futuro sino del presente, que tenga su propio desarrollo, que rescate y construya su propia filosofía, manera de pensar, que alcancemos nuestra mayoría de edad, es decir, que razonemos con nuestro propio entendimiento.
No se trata de imitar o despreciar todo lo europeo, se trata de construir un continente fuerte, que ya no sean temas comunes los golpes de estado, la pobreza, la corrupción, la ingobernabilidad, el atraso educativo, la deslealtad, entre otros males que aquejan a nuestros países, es de notar que cuando logramos nuestra independencia en lugar de unirnos para construir naciones fuertes, solidas, desarrolladas, en todos los países se desataron guerras internas por el poder entre los ya conocidos liberales y conservadores, no es difícil recordar lo sucedido en Colombia, Chile o México, sólo por citar unos ejemplos, tristemente de esos hechos reales se deriva la grandeza de las obras de Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes, Octavio Paz, Rómulo Gallegos, por nombrar a unos cuantos gigantes de la Literatura que han desnudado y descrito los males de nuestro continente.
Por eso hoy mi apreciado lector, la mejor forma de festejar el día de las naciones, es reflexionando como países y continente, cual es la ruta que debemos seguir para convertir a América en una realidad propia y no en una invención creada ideológicamente, y así pasar de cien años de soledad a cien años de felicidad. “Tal vez sea mi utopía, pero si los europeos la tienen por qué nosotros no”.
Correo electrónico: miguel_naranjo@hotmail.com
El 12 de octubre de 1942 se celebra el día de la raza, esta celebración se lleva a cabo en México por decreto desde 1928, el tema es universalmente conocido la historia clásica y podría decirse que la historia oficial nos enseña que se festeja el descubrimiento de América por Cristóbal Colón.
La palabra descubrimiento significa hallazgo, conocimiento de algo desconocido, invento, derivado de lo anterior e investigando el presente tema recomiendo acudir a dos destacados historiadores mexicanos y respetados internacionalmente, me refiero al Doctor Miguel León Portilla y Edmundo Rafael O'Gorman.
El objetivo del presente comentario no es discutir el acontecimiento, aquí el análisis consiste en que para estos autores la llegada de los españoles no es un descubrimiento, porque cuando los europeos llegaron existía toda una cultura, identidad, idiosincrasia de los pueblos recién descubiertos para los habitantes del viejo continente.
El Doctor Miguel León Portilla, el cual es un especialista del estudio de las culturas prehispánicas de México realiza una fuerte crítica a la historia que utiliza el término descubrimiento y propone la teoría del “encuentro de dos mundos”. El Doctor Portilla que ha sido galardonado con diversos Doctorados Honoris Causas por prestigiadas universidades de Francia, Estados Unidos de América, Argentina, Perú, Bolivia, México entre ellas la UNAM, manifiesta que en el siglo XV al ser Europa el centro de la civilización construyeron ideológicamente al continente americano, se crearon las grandes utopías como la de Tomás Moro, los grandes sueños para el continente recién descubierto y nos impusieron su cultura e ideología, es decir, eliminaron todo lo que teníamos, lo que ya existía.
Para Edmundo O´Gorman, en una de sus clásicas obras como es “La invención de América” manifiesta que los europeos nos crearon o inventaron como ellos nos pensaron, imaginaron y soñaron, es decir, el continente del futuro. En su libro esboza las razones y circunstancias que contribuyeron a la construcción ideológica y asimilación mental de lo que posteriormente se supo era la cuarta parte del mundo. Por eso el término de invención porque lo que se idea es lo que se inventa.
En este trabajo “el historiador filósofo” quien fue miembro de la Academia Mexicana de la Historia y recibió el Premio Nacional de Letras en 1974, realiza un estudio de todo lo que se había pensado y escrito de América. Europa vio a nuestro continente como la tierra del futuro.
Por lo antes comentado resulta importante plantearse las siguientes interrogantes: Hoy después de 500 años ¿seguiremos siendo el continente del futuro? ¿Por qué América con todas sus riquezas y potencialidades no ha trascendido en el concierto mundial? ¿Hasta cuándo seguiremos siendo un eco de Europa como lo dijo Hegel?
El planteamiento puede tener muchas respuestas e incluso surgir controversias, pero la realidad es que sólo un país de América vive a la altura de las civilizaciones europeas llamadas de primer mundo, considero que los hispanoamericanos tenemos todavía la oportunidad de construir y convertirnos en el continente ya no del futuro sino del presente, que tenga su propio desarrollo, que rescate y construya su propia filosofía, manera de pensar, que alcancemos nuestra mayoría de edad, es decir, que razonemos con nuestro propio entendimiento.
No se trata de imitar o despreciar todo lo europeo, se trata de construir un continente fuerte, que ya no sean temas comunes los golpes de estado, la pobreza, la corrupción, la ingobernabilidad, el atraso educativo, la deslealtad, entre otros males que aquejan a nuestros países, es de notar que cuando logramos nuestra independencia en lugar de unirnos para construir naciones fuertes, solidas, desarrolladas, en todos los países se desataron guerras internas por el poder entre los ya conocidos liberales y conservadores, no es difícil recordar lo sucedido en Colombia, Chile o México, sólo por citar unos ejemplos, tristemente de esos hechos reales se deriva la grandeza de las obras de Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes, Octavio Paz, Rómulo Gallegos, por nombrar a unos cuantos gigantes de la Literatura que han desnudado y descrito los males de nuestro continente.
Por eso hoy mi apreciado lector, la mejor forma de festejar el día de las naciones, es reflexionando como países y continente, cual es la ruta que debemos seguir para convertir a América en una realidad propia y no en una invención creada ideológicamente, y así pasar de cien años de soledad a cien años de felicidad. “Tal vez sea mi utopía, pero si los europeos la tienen por qué nosotros no”.
Correo electrónico: miguel_naranjo@hotmail.com
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